"Hemos olvidado que nuestra meta es vivir y que vivir lo hacemos cada día y que en todas las horas de la jornada alcanzamos nuestras verdaderas metas si vivimos....Los días son frutos y nuestro papel es comerlos. Jean Giono



La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes. John Lenon





Datos personales

9/2/14

Yo aporto, tu aportas, nosotros aportamos


El huerto de Marga

Yo aporto, tu aportas, nosotros aportamos…!!!

Sabemos que consumiendo  productores locales apoyamos el desarrollo sostenible de la tierra,  (consumir local significa que menos combustibles fósiles se utilizan para transportar los alimentos evitando emisiones de C02 a la atmósfera) que consumir  productos locales es bueno para la economía local.

Y sobre todo sabemos que los productos locales, los que no han pasado por cámaras de refrigeración (sin necesidad del uso de conservantes y plásticos o envases que se utilizan en largos recorridos para mejorar su conservación) son mucho más saludables y sobre todo mucho más sabrosos.

Yo opino que  lo mejor es poder consumir los productos cultivados por ti, (sabes que has abonado bien la tierra, sabes que no has utilizado ningún producto químico ni para abono ni para combatir las plagas).

La tarea no deja de ser dura, necesita de tu esfuerzo y dedicación, pero a la vez disfrutas con ello, y el “subidón” te llega cuando ves estos tomates rojos, estas berenjenas,  estas sandías….y cada mañana decides que es lo que vas a comer hoy, que es lo que tengo disponible y en su punto, y sea lo que sea lo que eliges, todo te sabe a “gloria”.

Yo os animaría a todos con el lema:”Pon un huerto en tu vida” y si esto no es posible, una terraza, o simplemente unas macetas. O algo que siempre es posible: consumir local y próximo, no se si con ello viviremos más años, pero seguro que los saborearemos más.

Bueno, me gusta hacerle un seguimiento a mi huerta, este años como veréis ha sido fructífera y me apetece  compartirlo  con vosotros.



9/12/12

Hablemos de Felicidad...!!!




FELICIDAD.......


Tantas neuronas trabajando en la mente de los filósofos durante siglos, tantos miles de divanes de psicoanalista, tantas toneladas de libros de autoayuda, tantos estantes de supermercado invitándonos al consumo compulsivo, tantas canciones almibaradas…Tantas promesas y atajos hacia la felicidad para terminar descubriendo que no estamos preparados para ella.

Verdaderamente es una conclusión un poco desoladora, pero es a la que llegan los neurocientíficos.

Según explican, es muy difícil llegar a ser felices por una razón tan simple como contundente: nuestro cerebro no está diseñado para ello, sino, desde el punto de vista biológico, para sobrevivir.

Por tanto, siguiendo este razonamiento, perseguir la felicidad es un esfuerzo probablemente condenado al fracaso. Tal vez si asumimos que no es posible alcanzar la felicidad abriremos la puerta, paradójicamente, a ser felices.


Si hay algo que compartimos todos los seres humanos, es el anhelo de alcanzar la felicidad. Sin embargo, si nos preguntan, nos cuesta definir en qué consiste eso de ser bienaventurados y cada uno alegamos un cóctel propio de ingredientes imprescindibles para lograrlo: que si un trabajo que me satisfaga y me haga sentir realizado, que si una familia, que si una casa en el campo, que si los hijos, que si los amigos, que si disponer de tiempo de calidad para disfrutar de las aficiones,,,,

Desde niños escuchamos historias acerca de príncipes y princesas que se casan y empiezan una vida de color de rosa. Leemos novelas con buen final, consumimos películas que muestran luchas de superación en la que los protagonistas tratan por todos los medios de dejar de lado el dolor y el sufrimiento y comenzar una vida nueva. Por no hablar de la publicidad: beba tal para sentirse bien, conduzca tal coche, viaje a tal sitio, coma tal alimento, vista tal ropa,  y será feliz.

Y últimamente una oleada de libros de crecimiento personal, programas de radio, tv nos explican como ser felices en siete pasos.

El mensaje que nos llega es claro; nuestro fin último en a vida es la felicidad o al menos hacer todo lo posible para tratar de alcanzarla, parece que estamos obligados a ello. Sin embargo tenemos un problema: ese deseo nuestro de ser dichosos choca de bruces con lo que la evolución nos depara.. Nuestro cerebro no está preparado ni proyectado para la felicidad permanente. “Solo contiene un diseño máximo y es el de la supervivencia.

La ley suprema del funcionamiento del cerebro es manteneros vivos, no felices.


“La vida es un conflicto, habría que tomarse el vivir como un gran juego, viendo que el mundo es lo suficientemente rico como para que siempre haya un camino que tomar, una solución que aportar al problema que en este momento te preocupa. Las emociones como el miedo tienen el enorme poder de cegarnos y bloquearnos, pero siempre trato de ver la vida igual, ni buena ni mala. Y la entendamos o no, probablemente sea en cada momento lo que debe ser” (David Victori, realizador catalan de 30 años)

“Es que no podemos ser felices, por mucho que lo intentemos, al menos de forma permanente, porque el cerebro humano no lo permite. Solo es posible llegar a parpadeos de felicidad, momentos fugaces, que son aquellos que experimentamos cuando uno se aleja mentalmente del mundo y se encuentran satisfechos los placeres y no se siente ni dolor ni sufrimiento”.

No podemos ser felices de forma permanente.

Lo interesante es tener diversos grados de felicidad, que me estimulen a moverme, a actuar para conseguir cosas. Estados transitorios de felicidad. Porque estamos programados no para la felicidad, sino para la búsqueda de la misma”

“Ser humano implica morir y también sufrir. No podemos alcanzar un tipo de felicidad constante y eludir el sufrimiento”.

Lo que importa es el camino Una de las cosas que hace el cerebro es programarnos para buscar ser felices, dotarnos de una herramienta que nos impulse a buscar un estado final, una meta donde lo importante no es la meta en sí, sino que estás haciendo un camino y luego harás otro, y luego otro. Y así sucesivamente. Y una de las cosas que hace nuestro cerebro es precisamente recompensarnos por cada pequeña acción positiva que hacemos para nosotros mismos.

“Es el proceso lo que tiene sentido. Es como si tuviéramos a lo largo de la vida un saquito de semillas que sembrar en nuestro interior. Si esa tierra interior no está bien preparada, por mucho que plante, que riegue y que salga el sol, no crecerá nada”.

“Los conflictos no deben bloquearnos porque los problemas son vida y todos tienen solución excepto la muerte.



(Revista Estilos de Vida (La Vanguardia) 08/12/2012)

24/11/12

17/11/12

Hablemos del Desamor....!!!



Todos queremos ser felices y creemos que tener una pareja nos dará esa felicidad que tanto buscamos. Todo va bien mientras la tenemos, pero ¿qué pasa cuando esta relación se acaba?, ¿cuando la persona en la que hemos puesto tantas expectativas y sueños se va de nuestro lado y nos deja?, ¿cómo nos enfrentamos a situaciones como éstas?, ¿cómo vivimos la vida a partir de ese momento?



Para la gran mayoría esta es una situación muy difícil y dolorosa, aparecen muchos miedos, inseguridades, decepciones, resentimientos y el dolor puede ser muy profundo…


¿Y por qué es esto?, ¿por qué sentimos tanto dolor? La gran mayoría cree que porque hemos perdido a la persona que “nos hace felices” o que nos da seguridad, amor o compañía. Pero, ¿qué tal si esta no es la causa real de nuestro dolor? ¿Qué tal si está en nuestras manos el sentirnos bien independientemente de que esa persona esté o no a nuestro lado?


Y para ello te invitaría a que sigas estos 5 pasos:


1. Nota cuáles son los pensamientos que aparecen en tu mente cuando te sientes mal. ¿Qué es lo que te dice tu mente? Es posible que te diga cosas como: sin él o ella no podré ser feliz, no soy lo suficientemente bueno o buena, es muy difícil y triste estar solo, necesito a alguien a mi lado para ser feliz, se ha ido con alguien mejor que yo, que pensarán los demás de mí, no podré encontrar a otra persona, hay algo malo conmigo por eso se ha ido…

Nota los pensamientos dolorosos y estresantes que aparecen, pensamientos de los cuáles no somos muchas veces siquiera conscientes. Cuando creemos pensamientos como estos, no es de sorprender que nos sintamos como lo hacemos…


2. Cuestiona estos pensamientos dolorosos y comprueba si son “verdaderos”. Si te permites cuestionar la veracidad de lo que tu mente te dice, te darás cuenta que en realidad, lo que te hace sufrir no es que la persona se haya ido si no lo que tú crees que eso significa, la historia que te cuentas…


Pregúntate si es verdad, si puedes saber que es verdad con “absoluta certeza” (y por favor responde con un simple sí o no…) que sin él o ella no podrás ser feliz, que no eres lo suficientemente bueno/a porque tu pareja se ha ido, que es muy difícil y triste estar solo, que “necesitas” a alguien a tu lado para ser feliz, que se ha ido con alguien “mejor” que tú, que los demás pensarán mal de ti , que no podrás encontrar a otra persona, que hay algo malo contigo por eso se ha ido…


Cuando no cuestionamos estos pensamientos y “creemos” que son verdad sufrimos, la pasamos mal, y cuando no nos creemos estos pensamientos o no tenemos estos pensamientos en nuestra mente estamos bien…


3. Haz la prueba, intenta ver cómo sería tu vida sin esos pensamientos que te agobian… Intenta imaginar (aunque al comienzo pueda serte difícil) cómo sería tu vida y tu día a día sin no pudieras tener esos pensamientos en tu cabeza, es muy probable, que entonces estés en paz, y viviendo el momento relajadamente incluso disfrutándolo…


Si esto se te hace difícil, nota cómo cambia tu estado de ánimo y te entristeces o molestas cuando aparece cualquiera de estos pensamientos en tu mente, y nota o recuerda cómo te sientes en aquellos momentos en los que “te olvidas del tema” y estás pensando en otras cosas, o alguien te llama por teléfono y te distraes, o simplemente, por la razón que sea, te has olvidado por un momento de la ruptura…


¿Puedes ver cómo cambia tu vida y tu estado de ánimo? ¿Puedes ver cómo tu estado de ánimo varía dependiendo de los pensamientos que tengas en tu mente?


4. Busca las pruebas de cómo “lo contrario” de lo que crees y te hace sufrir puede ser tan verdadero o más… Y esto es clave, porque te ayudará a corroborar que lo que crees y te hace sufrir no es verdadero… Si el pensamiento es que “sin él o sin ella no podré ser feliz”, lo contrario sería “sin él o ella podré ser feliz” busca pruebas de esto.


Aquí algunos ejemplos:

•no puedes saber el futuro y por consiguiente no puedes saber cómo te sentirás más adelante

•si antes de conocer a esa persona no la necesitabas para ser feliz o estar bien ¿porque ahora no podrás serlo?,

•piensa en relaciones anteriores que hayan terminado y cómo pudiste volver a ser feliz después de eso… o casos de personas cercanas que hayan vivido experiencias similares y volvieron a ser felices después de una ruptura…

Busca tus propias pruebas. Cuando nos permitimos ver lo que “en realidad” nos afecta y descubrimos que no es en la otra persona si no las historias que nos contamos de lo que estamos viviendo, podemos ver que entonces sí podemos hacer algo al respecto, podemos trabajar y cuestionar esos pensamientos que tanto dolor nos causan…


5. Y en lugar de pensar una y otra vez en todo lo “negativo” que crees que significa que esta persona se haya ido, te invito a que pienses en todas las razones por las cuales tu vida es incluso mejor ahora gracias a esta experiencia. Y aunque pueda parecer difícil siquiera abrirnos a esta posibilidad o hacernos esta pregunta, si lo que realmente quieres es estar bien, te recomiendo de corazón que reflexiones sobre esto.


Nota lo que quizás hasta ahora no has observado, por qué, si Dios o el Universo, (como quieras llamarlo) es “amable y amoroso” ¿por qué habría elegido esta experiencia para ti?, ¿por qué tu vida, la de quienes te rodean y el mundo “es mejor” gracias a esta experiencia?.

Haz la lista con calma, con el corazón abierto, porque esto puede ayudarte mucho a recuperar tu bienestar. Quizás puedas “apreciar” que tendrás más tiempo para ti, que podrás retomar o empezar a hacer cosas que te gustan y habías dejado de lado, que ya no tendrás quizás las discusiones que tenías, podrás leer los libros que querías leer, ver los programas que a ti te gustan, darte el tiempo y la atención que muy posiblemente no te estabas dando, ponerte nuevamente en primer lugar…


¿Y de qué manera podría ser mejor la vida de otros gracias a esto? Porque tu familia y amigos podrán disfrutar más de tu compañía ahora, porque tendrás más tiempo para los demás…

¿Y de qué manera el mundo será mejor gracias a esto? Quizás tengas más tiempo para ser de servicio para otros, o puedas dedicar más tiempo para desarrollar tu creatividad y ayudar con esto a otros. Estos son solo algunos ejemplos, busca tú las razones que son válidas para ti, por más sencillas que parezcan, date ese regalo.


Porque cuando vemos que aquello que parece tan terrible y negativo, no lo es, entonces podemos recibirlo con aceptación e incluso con curiosidad y hasta entusiasmo, y podemos ver que nuestra vida continua y que nuestra vida sin pareja puede ser tan buena como nos lo permitamos…


Mientras más nos aferramos a algo que ya no es, más sufrimos… No podemos controlar cómo actúan otras personas pero si cómo nos sentimos al respecto… Como decía Marco Aurelio, filósofo y emperador romano “Si te afliges por alguna causa externa, no es ella lo que te importuna, sino el juicio que tú haces de ella. Y borrar este juicio, de ti depende”.

La realidad es que en este momento esa persona ya no está a tu lado y puedes vivirlo de dos maneras: con sufrimiento, dolor y resentimiento o puedes aceptar y “amar” esta nueva etapa de tu vida, sacar lo mejor de ella, disfrutar de TU compañía y apreciar los regalos que esta nueva experiencia te trae, ¿qué eliges?


Una creencia a cuestionar


Responsabilizamos a nuestras parejas de nuestro dolor y felicidad. Estamos llenos de: “él debería haber hecho esto”, “ella no debería haber hecho lo otro”, “lo necesito para ser feliz”, y una interminable lista de deberías, necesito, y quiero como condiciones para nuestra felicidad que nos impiden ser felices…

La creencia de que nuestra pareja es responsable de nuestra felicidad o dolor nos lleva a dirigir nuestra atención hacia otra persona abandonándonos como consecuencia porque no podemos tener nuestra atención en dos lados al mismo tiempo, nos lleva a sentirnos dependientes y necesitados de la otra persona, a sufrir si esa persona no está a nuestro lado o no cumple con nuestras expectativas y a sentir que hemos perdido el control de nuestras vidas y nuestro bienestar porque lo hemos puesto en manos de otra persona.

Nuevos paradigmas que te invito a comprobar:

1. No hay nada ni nadie que pueda hacer que nos sintamos como nos sentimos.

Nadie tiene el poder para generar nuestros sentimientos, sino nosotros mismos… Son solo nuestros pensamientos y nuestra interpretación de la vida las que nos pueden hacer sentir como lo hacemos. Esta cita de Marco Aurelio, emperador romano lo refleja muy bien: “Si te afliges por alguna causa externa, no es ella lo que te importuna, sino el juicio que tú haces de ella. Y borrar este juicio, de ti depende.”

Y esta es una muy buena noticia… porque significa que depende de ti cómo te sientes, y no de otras personas, sobre las que no tienes control… Y depende solo de ti cambiar ese juicio que te hace sufrir. Cuando reconoces esto, recién entonces puedes poner tu energía en la dirección correcta, en cuestionar las creencias que te hacen sentir dolor, rabia o tristeza.


2. Las emociones dolorosas son señales de que algo que estamos creyendo no es verdadero para nosotros, para nuestra esencia.

Cuando comprendemos la función de las emociones podemos verlas como amigas que nos vienen a avisar de algo y no como enemigos de los que tenemos que huir. Y justamente son las relaciones más cercanas las que más nos conectan con esas emociones que reflejan falsas creencias, con esas “alarmas” que nos invitan a cuestionar lo que crisis y rupturas son de las que más nos pueden impulsar a hacer algo al respecto por el dolor que sentimos (la señal de alarma es muy fuerte…) y si nos permitimos escucharlas, y cuestionarlas, podremos descubrir la verdad que hay detrás de ellas, una verdad que nos reconectará con nosotros, que nos mostrará cosas que necesitamos ver sobre nuestra relación con otros y sobre todo, sobre nuestra relación con nosotros mismos, una verdad que si nos abrimos a ella, nos hará libres.

3. Los demás son el reflejo de nuestros propios pensamientos, de nuestras creencias.

Como dice Alexander Smith: “El amor es sólo el descubrimiento de nosotros en otros, y el placer en el reconocimiento”.


14/11/12

Hablemos de AMOR...!!!


Había una vez una mujer que amaba a un hombre con devoción, con obsesión, con entrega absoluta. Estaba segura de que había encontrado en él al modelo exacto de sus sueños. Un día fueron a navegar en un pequeño velero. Anclaron en una islita deshabitada y de vegetación frondosa. Las aguas eran cálidas y cristalinas, la playa estaba cubierta de arena fina, blanca y suave como el talco. Dejaron el velero y se echaron a nadar. Después de un rato fueron a la playa y se tendieron bajo el sol tibio y generoso. De cara al cielo, con los ojos cerrados, la mujer agradeció sin palabras, con su voz interior. Y además pidió. Sus ruegos fueron para que ese hombre amado fuera feliz y para que el romance entre los dos avanzara de tal manera que él se sintiera satisfecho. Con esa oración se quedó dormida. Cuando despertó estaba sola...El se había ido en el velero...Es decir, los ruegos de ella habían sido escuchados.



Es una lástima que este cuento termine mal. ¿pero había alguna certeza de un final feliz? Si se repasa el relato con cuidado podrá advertirse que, debajo de la superficie idílica y maravillosa, se gestaba un peligroso desequilibrio. A lo largo de ésta breve historia, la mirada de ella está puesta constantemente en él.

Su oración pide por la felicidad y por la satisfacción de él.

Aunque la narración está planteada desde la mirada de ella, el verdadero protagonista del relato es él. Es él quien actúa, quien toma la decisión, quien ejecuta algo. Aunque no lo diga, y aunque ni siquiera tenga rostro, podemos darnos una idea de lo que él quiere, o por lo menos de lo que no quiere.

EL ORDEN CORRECTO

Este relato, que también podría llegar a narrarse invirtiendo las actitudes de los personajes, aparece ligado de manera estrecha a una cuestión fundamental. La de cómo transitamos el camino de la vida. Sam Keen, uno de los más lúcidos y sensibles pensadores humanistas de hoy, recuerda con un consejo fundamental que recibió de parte de un amigo en un momento en que su vida atravesaba una crisis profunda Esta persona le recordó las dos preguntas que toda persona debe plantearse en ciertas circunstancias decisivas de la vida. Son éstas:

¿Hacia dónde estoy yendo?

¿Quién vendrá conmigo?

Hay un requisito básico: las preguntas deben hacerse en el orden en que están. “Si te formulas las preguntas en el orden equivocado, te verás en problemas”, le advirtió su amigo Sam.

Parece sencillo y, sin embargo, solemos invertir el orden con mucha frecuencia y con demasiada facilidad. Cuando mi compañía es más importante que mi destino estoy preparando las condiciones para la frustración, para el desengaño y para su hijo primogénito: el reproche. Si necesito de alguien que haga realidad mis sueños, entonces están dejando de ser mis sueños. Será el otro quien decida que hacer con ellos.

De alguna manera es lo que ocurre con la mujer del relato. Parece haber olvidado la dirección de su marcha o, lo que es peor, parece ignorarla. Está encandilada con la compañía. Para ella es más importante “quién vendrá conmigo” y no “hacia dónde estoy yendo”.

Responder a la primera pregunta no es cosa fácil, pero de ello depende vivir de una manera o de otra. Aspirar a una vida auténtica o resignarse a un simple “como si” se viviera en plenitud un simulacro más o menos exitoso. Saber a dónde estoy yendo significa preguntarme quién soy, que sé y que ignoro de mí, cuáles son mis capacidades y mis limitaciones, no confundir mis deseos con mis necesidades (deseo un castillo, necesito una casa), reconocer cuáles son mis prioridades íntimas en este momento de mi vida y separarlas de las prioridades que me imponen desde fuera. Discernir mis certezas de las expectativas que otros tiene sobre mí. No confundir lo que puedo, quiero y necesito con lo que “debería”.

Descubrir a dónde estoy yendo significa, al mismo tiempo, aceptar las condiciones del camino y sus circunstancias. Habrá momentos en los que la marcha será más rápida y otros en los que será más lenta. Habrá tramos llanos y fáciles y trechos escarpados y riesgosos. Habrá periodos en los que mi marcha será solitaria y épocas en las que muchos estaremos orientados hacia la misma dirección. En algún momento deberé ir delante de mi compañía y en momentos quedaré atrás. Nadie garantiza que ésta marcha atravesará un jardín de rosas. Pero hay algo seguro: la compañía es, en este caso, verdadera.

JUNTOS NO ENCIMADOS

Si estas preguntas pueden ayudar a orientarnos en momentos decisivos de la vida, resultan esenciales cuando un hombre y una mujer se encuentran. Si el encuentro ha sido forzado por la compulsión de contestar primero a la segunda pregunta, hay motivos para sospechar que no se ha producido en las mejores condiciones. Cuando estoy confuso acerca de mí, estoy propenso a depositar mi confusión en otro y, todavía más, a pretender que el otro la entienda y la resuelva. Que me acompañe, no importa para ir a dónde. Pero quien camina cargando a otro corre el riesgo de tropezar, de caer o sencillamente de cansarse pronto.

Distinto es el caso cuando el encuentro se produce en una natural confluencia del camino que cada uno está transitando.

En ese caso, con seguridad, nadie tendrá que hacerse cargo de nadie, la marcha será conjunta y paralela, gozosa y nutritiva. Son los encuentros que ayudan a crecer. Los que significan estar con otro: no ser para el otro ni del otro.

Lo cierto es que no hay por qué esperar a los grandes acontecimientos o crisis o decisiones para hacerse las dos preguntas. La costumbre de acudir periódicamente a ellas puede resultar un modo de mantenerse actualizado acerca de uno mismo y de su compañía. Un hombre y una mujer que busquen estas respuestas con sinceridad y con asiduidad tendrán, seguramente buenas posibilidades de marchar juntos por un largo tiempo, porque sabrán quiénes son ellos, quién es el otro y a dónde van. No correrán el riesgo, en fin, de despertar solos en una playa desierta

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Nos enamoramos cuando:


*conocemos a alguien por quien nos sentimos atraídos y dejamos caer frente a el o ella las barreras que nos separan de los demás.

*Cuando compartimos con esa persona nuestros sentimientos y pensamientos más íntimos, tenemos la sensación de que, por fin, hicimos una conexión con alguien.

*Este sentimiento nos produce gran placer, hasta la química de nuestro cuerpo cambia, dentro de el se producen unas sustancias llamadas endorfinas.

* Nos sentimos felices y andamos todo el día de buen humor y atontados. Cuando estamos enamorados nos parece que nuestra pareja es perfecta y la persona más maravillosa del mundo.

Esa es la diferencia entre enamoramiento y el amor.

Empezamos a amar cuando dejamos de estar enamorados. ¿Qué? Así es. El amor requiere conocer a la otra persona, requiere tiempo, requiere reconocer los defectos del ser amado, requiere ver lo bueno y lo malo de la relación. No quiere decir que enamorarse no es bueno, al contrario es maravilloso. Sin embargo es solo el principio. Muchas personas son adictas a estar enamoradas. Terminan sus relaciones cuando la magia de haber conocido alguien nuevo desaparece; cuando empiezan a ver defectos en la otra persona y a darse cuenta que no es tan perfecta como pensaban.

El verdadero amor no es ciego. Cuando amas a alguien puedes ver sus defectos y los aceptas, puedes ver sus fallas y quieres ayudarle a superarlas. Al mismo tiempo esa persona ve tus propios defectos y los entiende. El amor verdadero está basado en la realidad, no en un sueño de que encontraste a tu príncipe azul o a tu princesa encantada.

Encontraste a una persona maravillosa, de acuerdo, pero no es perfecta ni tú tampoco. Encontraste a tu alma gemela, pero también los gemelos discuten y también tienen diferencias. Amar es poner en una balanza lo bueno y lo malo de esa persona y después amarla.

El amor es una decisión consciente. Muchas veces oímos de personas que dicen que se enamoraron de alguien y que no pueden evitarlo. Que se supone, ¿que es una cuestión de suerte? Que se supone, ¿que amamos por arte de magia? Que se supone, ¿que alguien más tiene poder sobre nosotros? De ninguna manera. Puedes sentir una gran admiración por alguien, puedes desear tener una relación con alguien, puedes estar muy agradecido por lo que alguien ha hecho por ti, pero... no la amas.

El amor nace de la convivencia, de compartir, de dar y recibir, de intereses mutuos, de sueños compartidos. Tú no puedes amar alguien que no te ama, o que no se interesa en ti. El amor verdadero es reciproco. Recibes tanto como das.

En Resumen:

El enamorarse no es lo mismo que amar.

Tú decides a quien amar.

No puedes amar a quien no te ama.

El amor esta basado en la realidad.

El amor no es ciego.

Si, el amor esta basado en la realidad, pero también tus sueños los pueda es alcanzar. Por eso analiza y busca la forma de encontrar el amor en la persona de tus sueños.

"Empezamos a amar no cuando encontramos una persona perfecta, sino cuando aprendemos a ver perfectamente una persona"
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Amor Adulto

“El requisito del amor duradero es seguir prestando atención a una persona que ya conocemos bien. Prestar atención es, fundamentalmente, todo lo contrario de dar por sentado; dar por sentado es la causa principal de mortalidad de las relaciones amorosas"

Sam Keen

2. La primera condición es recuperar el uso de la primera persona, del “yo”: “yo amo”, “yo siento”, “yo sufro”. Hacerse responsable de uno mismo. Dos seres que se consideran incompletos sin el otro no pueden configurar un “nosotros”. Dos seres que no empiezan por ser “yo” jamás podrán convertirse en “nosotros”.

3. El verdadero amor nace del desapego. La dependencia no es amor.

4. No sientas por el otro, no pienses por el otro, no adivines por el otro. Habla por ti, habla de ti, hazte cargo de ti mismo. No confundas amor con confluencia.

5. La existencia del “alma gemela” es un mito. Sólo las diferencias pueden generar, sostener y nutrir un amor profundo y creativo.

6. Gracias a las diferencias entre los amantes, el amor se convierte en una experiencia de conocimiento. Lo desconocido genera curiosidad y aprendizaje.

7. No se trata de limar las diferencias que existen entre ambos sexos, sino de aceptarlas, respetarlas e integrarlas.

8. Dos personas que fundan un amor son dos que fundan un país nuevo en un territorio virgen. Pueden hacerlo sometiendo uno de ellos al otro, batallando para conseguir más poder. Pero también pueden hacerlo nutriéndose de la diversidad que puede generar un mundo nuevo.

9. El amor es posible cuando nace respetando las diferencias que cada uno aporta.

10. La integración de la diversidad en la relación debe ser una cuestión de principios innegociable e irrevocable.

11. Sin embargo, no debemos pretender conocer todas y cada una de nuestras diferencias. Habrá partes esenciales del otro que jamás podremos alcanzar. Esas partes constituyen el misterio necesario para que la llama del amor siga viva.

12. Un misterio no es lo mismo que un secreto. Es difícil convivir demasiado tiempo ocultando algo al otro. Esto puede deteriorar el vínculo de manera irremediable.

13. Debo reconocer que en mí hay misterios inexplicables para el otro, cosas que no puede comprender.

14. Debo renunciar a intentar desentrañar todos los misterios del otro, porque hay cosas de él que jamás llegaré a conocer.

15. Antes de intentar cambiar al otro, es preferible cambiar de pareja.

16. La “tolerancia” es una trampa. El tolerante se cree mejor que el tolerado, se siente por encima del otro, genera sumisión. La tolerancia es intolerable, porque implica que uno no acepta al otro tal como es.

17. Tolerancia y aceptación no son sinónimos. Sólo puedo aceptar al otro si me doy cuenta de que es distinto, de que nuestras diferencias nos hacen valiosos y generan el misterio necesario para que exista el amor.

18. Cuanto más se prolonga en el tiempo una relación, más se asientan las diferencias. Si podemos aceptarnos así, crecerá el amor.

19. La aceptación no es lo mismo que la resignación. El resignado se da por vencido sin que, ni siquiera, el otro se sienta vencedor. Y en el amor no hay vencedores y vencidos.

20. Para aceptar hace falta buena fe. Cuando acepto al otro doy por sentado que nada de lo que hace, dice, siente o piensa se basa en el engaño ni en la manipulación. Parto de la creencia en su buena fe y hago de eso una cuestión de principios.

21. La aceptación me libera de la necesidad de cambiar al otro y me hace libre del peligro de que el otro quiera convertirme en lo que no soy.

22. El amor a primera vista es un mito. Según este mito, todo ocurre en el momento, sin procesos ni transcursos, como por arte de magia. Pero el verdadero amor se desarrolla, parte de una semilla, atraviesa luces y sombras.

23. No hay que confundir el enamoramiento con el amor. Transformarlo en amor es un proceso que lleva tiempo.

24. Para que el fuego de la pasión se convierta en brasas incandescentes se necesita tiempo.

25. No podemos esperar que la persona que amamos sea siempre como es hoy.

26. Hay que aceptar que después de un momento de alta intensidad amorosa pueda surgir un periodo de menor intimidad.

27. Evita hacer promesas amorosas “para siempre”. El amor eterno también es un mito.

28. El tiempo es un factor positivo: nutre y libera, da oxígeno y esperanza.

29. La “búsqueda del amor” es una trampa. El que busca, encuentra. Lo que no se puede anticipar es qué, a quién, cómo y a qué precio.

30. Cuando el objetivo es “encontrar pareja”, me olvido de mirar al otro y puedo darme de bruces con un espejismo.

31. No puedes hacerte responsable de la felicidad del otro. Pero sí eres responsable de no engañar ni manipular.

32. La responsabilidad es la capacidad de hacerse cargo de la propia vida. Esto es básico para que exista una relación de amor verdadero.

33. Encontrar compañía no es el punto final de una búsqueda amorosa. La compañía es el inicio, la consolidación y el punto de partida de una relación de amor.

34. Si mi camino está pavimentado de conciencia y sinceridad, encontraré a mi acompañante. Será alguien que va en mi misma dirección por decisión propia.

35. No existen almas gemelas. Existen almas complementarias.

36. Un desacuerdo no significa que uno esté equivocado y el otro tenga razón, sino que piensan diferente y tienen objetivos distintos.

37. Hay que hacerse una pregunta clave: “¿Para qué estamos juntos?”. La respuesta siempre será saludable.

38. En el amor debe darse una permanente siembra y cosecha.

39. La persona a quien amamos nos enseñará cómo amarla. Podemos escuchar cuáles son sus necesidades, conocerlas y comprenderlas.

40. Nosotros somos quienes enseñaremos a la persona amada a que nos ame del modo en que necesitamos.

41. Hay que escuchar y mirar al otro. Si no, pueden pasarte desapercibidos sus gestos y palabras de amor.

42. Cuando no te sientas amado como necesitas, díselo.

43. Lo que haces por su bienestar genera el tuyo. Lo que él o ella hace por tu bienestar repercute en el suyo.

44. El objetivo no debe ser lograr una convivencia prolongada, sino una convivencia armoniosa. Además, lo segundo es el camino de lo primero.

45. El amor es experimentar la libertad de no estar atados a un mandato.

46. Los hijos no unen, en todo caso son el fruto de estar unidos.

47. Cuando el amor fecunda un vínculo y echa raíces, la fidelidad es una consecuencia natural.

48. No hay una frecuencia “normal” para la actividad sexual. Cada pareja encuentra la suya y el ritmo adecuado es aquel con el cual la pareja es feliz sin tener que dar explicaciones.

49. La creencia de que las mujeres priorizan el amor por encima del sexo y viceversa hace que se acentúe la división artificial de las características masculinas y femeninas. Las cosas por las que somos distintos son otras. Esta creencia genera desencuentros, sospechas y, para ambos, una sexualidad empobrecida.

50. Para vivir con otro, primero es necesario aprender a vivir con uno mismo.









27/10/12

Camino de Santiago...!!!

“No vayas delante de mí, porque no puedo seguirte; no vayas detrás de mí, por si no puedo guiarte; ven a mi lado y sé mi amigo”


Albert Camus

Como explicar la huella que ha dejado en mi el Camino de Santiago, por un lado puedo considerar la experiencia como un reto personal, que me ha ayudado a madurar y a ser más fuerte; el camino me ha enseñado a prescindir de muchas cosas superfluas para centrarme en lo esencial; reflexionar sobre mi misma, sacar el máximo partido tanto a la soledad como al encuentro con los demás.

He aprendido a conocerme mejor en el esfuerzo y la sobriedad.

Puedo afirmar que el Camino me ha conquistado, y aunque llegar a Santiago de Compostela era mi meta, lo más importante ha sido la provechosa marcha.

En el Camino, aun con diferencias, todos somos iguales,: “peregrinos”, personas que respetamos a los demás, que nos ayudamos unos a otros, que disfrutamos de la naturaleza, de la gran belleza de pueblos, paisajes, monumentos y de todo lo que nos vamos encontrando. Todos formamos parte de una gran tradición, la de millones de personas que han recorrido el mismo itinerario, por distintos motivos, hacia una meta común.

Aunque el camino lo he empezado siempre sola, la compañía se encuentra enseguida si se desea, la relación con otros peregrinos surge espontáneamente, y a lo largo de los días se va convirtiendo en amistad.

Decía Don Quijote: “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”

Y también se dice que “las tortugas podrían contar acerca de los caminos más que las liebres” o sea, que como una tortuga pienso seguir andando lentamente, porque quien camina cuenta y quien no escucha.

En este montaje de video están algunas de las fotografías tomadas desde Nájera hasta Santiago de Compostela (en otro video ya refleje mi primera experiencia: desde Roncesvalles hasta Logroño) para las personas que no han hecho el Camino, quizá pueda resultar algo largo, pero espero que para las personas que como yo, hayan pisado esas tierras, les sirva de recuerdo, de un buen recuerdo.

Un abrazo para todos los que me han acompañado en esta experiencia, os llevo en mi pensamiento.



7/10/12

Huerto 2012




Como ya sabeis una de mis aficiones, (a la que dedico la gran parte de mis horas libres) es: la huerta ecológica. Labro la tierra, la abono, la siembro y me maravillo de la cosecha. El trabajo es duro, a veces, no todo sale como esperas, (algún bicho se pone “morado” con lo que tu has sembrado, también tiene derecho) pero siempre doy gracias por ser una privilegiada, por poder disfrutar de ese “cachito” de tierra.
Este año 2012, ha sido una “gozada”, desde un principio he ido fotografiando el crecimiento de las hortalizas, de las flores, de los “bichitos”.

He podido hacer conserva de tomate, de pimientos rojos, mermelada de melón, tengo el congelador con calabacines, berenjenas, tomates, judías y guisantes. Las sandias, los melones y las uvas han sido y son mis postres refrescantes habituales….placeres sencillos, pero que me producen una gran satisfacción.

Y como lo bueno compartido es mejor….aquí tenéis las imágenes….







18/2/12

Una historia de amor...!!!

Reciclemos.... no rompamos el amor


Discurso de Chaplin...!!!

"Nos hemos de ayudar los unos a los otros, los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacerlos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar nadie. En este mundo hay sitio para todo el mundo (...) El camino de la vida puede ser libre y bonito, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las almas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia la miseria y las matanzas. Hemos progresado muy deprisa pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos: el maquinismo que crea abundancia nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos, nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado y sentimos muy poco. Más que máquinas, necesitamos humanidad, más que inteligencia, tener bondad y dulzura. Sin estas cualidades, la vida será violenta, se perderá todo. (...) La desgracia que padecemos no es nada más que la pasajera codicia y la amargura de los hombres que tienen miedo de seguir el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará y caerán los dictadores y el poder que tomaron al pueblo será reintegrado al pueblo y así, mientras el hombre exista, la libertad no desaparecerá".



Actualmente NO estamos mejor....!!!

12/10/11

50 minutos de sabiduria. Moises Broggi



http://youtu.be/lBeVznMBwjc

Somos una gota de agua en un oceano inmenso...

Reflexión de Moises Broggi  al final de este video:
La única cosa que perdura y que nos da una alegria de haberlo vivido, son las relaciones humanas.
Las relaciones humanas que han sido correspondidas, el recuerdo de la  gente que hemos querido y que nos han querido y que ahora a lo mejor no existen, perdura, y eso nos da fuerza para seguir viviendo.

10/5/11

El huerto en primavera...!!!

Una de mis aficiones, estar, observar  y trabajar en el huerto. Este año con algunos cambios.
He reducido el tamaño de la parcela donde siembro, pero igualmente, podemos ver como:
las cebollas, lechugas, ajos, fresas, berenjenas, calabacines, tomates, alcachofas, zanahorias, judias, guisantes, melones y sandias van brotando, y a medida que se acerque  el verano llegarán a su explendor...!!!


El huerto en Primavera 2011...!!! from marga59 on Vimeo.

5/2/11

Recorriendo el Cami de Cavalls por Menorca

En mis próximas vacaciones (semana Santa o en el mes de mayo) voy a recorrerme toda la isla, por el fantástico Cami de Cavalls.
De momento este  bonito vídeo nos enseña su recorrido.

  Ya explicaré y adjuntare fotos de la experiencia ....






http://margamarga59.blogspot.com.es/Mi experiencia por el cami de Cavallas, zona Norte, Mayo 2012:

http://margamarga59.blogspot.com.es/

Próxima primarvera, pendiente zona SUR...!!!

29/1/11

Vivir el presente

Bonita imagen... que tan buenos frutos me da.
En invierno parece estar muerto, en primavera florece y en verano disfruto de sus melocotones.

Historia:

Era una mujer que al llegar a la edad de 110 años fue entrevistada por los periodistas, que le preguntaron: “¿Querrías volver a llevar la misma vida, buena mujer? La mujer espantada replicó: “No, jamás”. Y al ver a los periodistas mostrando su gran extrañeza, añadió: “Cuando era una niña viví en base a los deseos de mis padres. Después me casé y viví en base a los deseos e mi marido. Tuve hijos y viví en base a los deseos de mis hijos, y ahora de mis nietos y biznietos. Les aseguro que si volviera a vivir me haría paracaidista”.

Hay que aprender a conciliar los propios intereses con los de los demás, pero también hay que velar por uno y aprender a vivir los propios sueños y deseos.

No es fácil. Requerimos discernimiento, lucidez e intrepidez. Tenemos que explorarnos y observarnos, conocernos y sentirnos, desaprender muchos esquemas y pautas, ganar libertad interior.

A estas alturas de la vida, esta reflexión me resulta muy interesante, me hago preguntas a mi misma, me veo bastante reflejada en lo expuesto, y pienso que quizá tenga tiempo, no de ser paracaidista, pero si, de hacer muchas cosas que me apetecían cuando era más joven, y que por circunstancias de la vida, (padres, marido, hijos, trabajo…) todavía no he realizado.

Quiero analizar estas cosas:

Viajar sola: el viajar es una riqueza, ayuda a ampliar horizontes, aprendes algo nuevo cada vez. Compartes experiencias, el intercambio de conocimientos es muy beneficioso.

Apuntarme a una academia de baile: Me encanta bailar.

Hacer un curso de fotografía

Crear un verdadero huerto ecológico, para ello necesito más conocimientos (ponerme las pilas en este sentido)
Hacer más excursiones, tanto por la isla, como por rutas nacionales (Pirineos, norte de España, Andalucía, Camino de Santiago, etc.…)

Y sobre todo no tener MIEDO a nada.

Vivir el presente: “ No se puede construir un "futuro" , con un pasado que siempre está presente. El pasado pasado está , el presente se vive y el futuro es impredecible..”